Trabajo Individual | Clase 7 "Posición" | Paula Kita
El manifiesto del estudiante cansado
Hoy martes 11 de octubre comienzo con la escritura de mi manifiesto, al que nominaré “El manifiesto del estudiante cansado” y escribiré sobre dicho tema. Comenzamos la semana con un fin de semana sin descanso, un sábado con mucho trabajo (que no tiene que ver con la facultad), unas charlas educativas y quehaceres del hogar (porque está bien ser un estudiante y trabajador, pero hay límites en la falta de higiene).
Las tareas se acumulan una tras otra y uno intenta terminarlas una por una, pero parecieran que se reproducen por fisión binaria como las amebas. Pero no son las únicas que tienen a multiplicarse, también el resto de responsabilidades tienden a eso, día tras día se aumenta el número de ropas en el cesto, de platos en la bacha, de mails en el buzón. Lloremos.
Llorar está bien, es necesario liberar las emociones, tratar de aflojar el estrés. No es poco sentirse mal por estar excedido. Hay cosas que se salen de control, es normal. Está bien no llegar con todo.
Además como personas necesitamos tiempo de sueño y tiempo de ocio, que obviamente no contemplamos o son las primeras que renunciamos cuando no llegamos a cumplir con las tareas… Aunque posiblemente renunciamos a las tareas de la facultad por cumplir con las responsabilidades laborales.
Lo peor ocurre cuando uno por fin decide tomarse un día de ocio. Uno quiere leer un libro, pero se siente culpable al intentar hacerlo porque se tiene textos académicos que leer. Uno quiere ver una película, pero se tiene acumuladas películas que ver. Y así con cada cosa que uno tiene. Sale de paseo y no se deja de pensar en ese diseño que faltó por resolver.
Generalmente la resolución al problema de diseño la pasamos por alto, el estrés y el cansancio enceguesen.
Y dije que lo anterior era lo peor, pero creo que mentí, lo peor es el querer dormir. Tener sueño. Siempre. Quedarse hasta altas horas de la noche para cumplir con todo. Eso desordena el ritmo de sueño, por lo que cuando uno por fin tiene tiempo… No puede dormir.
Sueño en que al recibirme voy a tener tiempo para dormir, eso me mantiene en pie.
Acabo de terminar de escribir esto y ya es miércoles, me queda mucho trabajo por delante.
Comencé a escribir esto hace unas horas, no sé que más agregaría, pero bueno, dejo constancia de que es miércoles a las 04:37 y soy un estudiante cansado.
Reflexión
Yo siento que elegimos un problema por sobre otros porque es en el que más nos sentimos involucrados o porque pensamos que atañe a más personas, de forma en la que consideramos de mayor urgencia en la búsqueda de resolución del problema.
En la búsqueda de resolución de un problema lo primero que pienso en cuál es la causa raíz que hay que atacar. En el caso del Diseñador equilibrista y del Estudiante cansado creo que es un problema tanto interno como externo que lleva a la persona a la búsqueda de querer rendir más y más, hasta el punto que es físicamente imposible. Creo que es una cuestión social que habría que cambiar, y lo mejor a mi parecer es proceder a cambiar el mundo interno de los individuos que se sienten identificados y que entiendan que tienen un problema.
Planteo que hay que respetar los tiempos de uno mismo y tratar de mantener un ritmo sano tanto para el cuerpo como para el alma. Pero no lo cumplo ni de cerca y me sigo sobreexplotando.
Surgieron problemas como el entendimiento y el respeto social hacia el trabajador de diseño y las artes en general, la precarización laboral, la explotación sistémica del capitalismo a las personas, la exigencia social e individual entre otras.
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