Trabajo Individual | Clase 5 "Parte B - Producción Individual" | Agostina Sarandon

El teórico de la primera clase fue una grata bienvenida para adentrarme en el viaje que propone la materia y la cátedra. La diferencia entre maestro-discípulo y profesor-estudiante fue algo que quedó resonando a lo largo de todas las clases del Bloque 1. Aquel eco fue desarticulando experiencias pasadas y actuales de la carrera cursada hasta el momento en la universidad. Al igual que la diferenciación entre estados y procesos entendiendo a este último como el trayecto recorrido ya sea estático o móvil que se habita/transita la hora de crear, de pensar tanto sola como con otres. Durante el práctico recuperé por sobre todo la idea de la heurística como juego, como una (auto)exploración. Tomando el juego como una oportunidad para conocerse y conocer dentro del campo lúdico a otro(s). Los caminos y las corridas en el aula como en la vida misma te hacen chocar con personas, no cruzarte con nadie, apreciar el poder de la mirada, del encuentro, del descubrimiento, de la diferencia entre subsistir y existir. De la experiencia del ejercicio ¿Quién es el otro? me llevo no el haber conocido a una nueva persona en especial sino la experiencia del acercamiento, del interrogante, del prejuicio, de la ficción, del relato, del comienzo de un viaje. Durante la segunda clase transite un descubrimiento personal y grupal evidenciando los modelos y referentes traídos. Re Preguntándome por qué traje esto? Por fuera del momento en el aula, la elección de los modelos y referentes para la clase en mi casa en solitario fue un viaje de introspección. Rápidamente y casi automático seleccione los referentes que influenciaron e influyen mi proceso pedagógico tanto en la FADU como fuera de ella. Luego en clase, durante el ejercicio construimos una red de confianza que nos invitó a compartir nuestras experiencias con lo llevado, lo que nos impulsó a que la actividad adquiere una dinámica veloz y muy participativa en la que fuimos separando en diferentes categorías los referentes y condicionantes. La tercera clase de la materia me llevó a cuestionarme: qué tipo de diseñadora soy? soy realmente una diseñadora? ¿Qué hago acá? ¿Qué me llevo de acá? y a rememorar los modelos impuestos y absorbidos desde el principio de la carrera: una clase de Proyectual I, durante el primer cuatrimestre del CBC; luego de varias clases donde ya debía estar más que encaminada una de las entregas que consistía en diseñar un tríptico -no recuerdo exactamente sobre qué temáticas era el abordaje del trabajo, sobre recuerdo que era algo sobre el tiempo, tengo la consigna difusa- y de cara a una próxima clase de pre-entrega el profesor nos señalo a mi compañera y a mi, que nos habíamos juntado varias tardes a diseñar no 1 sino mas de un tríptico, que lo que habíamos entregado en aquella clase no era lo pedido, lisa y llanamente nos dijo que era cualquier cosa. Realmente a mi compañera y a mí nos costaba entender por qué lo habíamos hecho estaba “mal”. Al terminar la clase de taller mi compañera se fue y yo me quedé un rato más pensando, luego me acerque al profesor con mis trípticos en el medio del silencio y de una clase ya terminada y le pregunté qué era lo estaba mal, qué tenía que hacer. El tipo, un profesor que para mí resultaba estar un poco loco, me preguntó seriamente si conocía 4’ 3’’ (ahora puedo decir el nombre de la obra, en su momento no la recordé con exactitud, de hecho cuando contaba la anécdota mencionaba dos números muy aleatorio… etc etc me volví a topar con ella varios años después), yo le devolví una mirada inocente y desconcertada, el tipo entendió que yo no tenía la más mínima idea de lo que estaba hablando entonces me pregunto tenía celular, le respondí que sí y me pidió abrir el cronómetro. Cuando abrí la app del cronómetro él tomó el celular lo apoyó en la mesa, le dio al botón de comenzar y solo dejo que el tiempo, el sonido y el silencio pasarán. Yo me sentía de vuelta que estaba ante un tipo un poco loco (pensaba en ese entonces) y con algo de timidez pregunté si podía hablar, no me respondió. Luego de varios segundos, que para mí fueron vividos con algo de tensión y desconcierto, le pregunté si teníamos que estar así, enfrentados, en silencio o sin hablar hasta llegar a 4 minutos 33 segundos. El tipo me respondió eufóricamente: ESO! Acá también hay algo. Te veo la próxima. Yo volví a mi casa sintiéndome un poco boba, en cierto modo me parecía chistoso lo que acababa de vivir en la facultad y se lo conté a mis personas mas cercanas como una anécdota, sabiendo que no era una anécdota más y que algo, de alguna manera, bastante profundo había querido decirme el profesor con eso. El trabajo que finalmente hice para el día de la entrega final no tenía absolutamente nada que ver con el de la pre entrega / el triptico pasado y estaba “bien”, según las correcciones. La cátedra pedía un nivel de abstracción que de a poco comencé a entender e interiorizar. Con los años algo entendí y sigo entendiendo aquello que el profe quiso demostrarme con la obra composición de John Cage. Con el pasar de los días también y luego de haber leído el texto sobreel movimiento de vanguardia pensé y lo articulé con otro tipo de modelos que influyen a mi y otros estudiantes, compañeres a lo largo de la carrera. El movimiento fluxus, al que John Cage pertenecía, es un movimiento artístico de las artes visuales, la música, la literatura y la danza, muy fuerte durante los 60 y 70. Pienso en cuantos hemos sido influenciados por su marco teórico y práctico en el pensar y el hacer, tanto de este como de otros movimientos. Por último la clase de Resonancia y Pensar hizo que todo lo propuesto terminara de encajar y articularse desde la postura de cada uno. Desde cuándo y dónde nos paramos para hacer y hacer, reflexionar y crear. En cómo el cuerpo se relaciona con el espacio, como lo técnico se relaciona con lo estético y así infinitas variables. Como parar y pensar me ayuda a ampliar mi lógica artística, dialogar y resistir con ella, hasta cuando a veces parece que me contradigo u opongo, un juego de diálogo poco habitual en tiempos efímeros. Una ceremonia de revolver lo enseñado, aprendido y transitado para reelaborar las imágenes, los eventos. Como desde un nuevo posicionamiento, se opera una especie de transferencia perspectiva, a través del cual podemos, en un cierto sentido, vivenciar la experiencia del otro con alguien que forma parte de ella. Estoy acá para pensar y viajar. Para desconfigurar lo aprendido. Para perderme. Para encontrarme. Y sigo para seguir viajando; por eso mismo adjunto esta fotografía que tomé a principios del invierno de este año en FADU un día de mucha niebla, frío y nostalgia luego de una clase de Proyecto Audiovisual 3. Siento que sintetiza la experiencia que propone hasta el momento, con el Bloque 1, la cátedra. Adentrarse. Viajar. Tomar riesgos, sortear oportunidades y por sobre todo hacer equilibrio. “Importa poco no saber orientarse en la ciudad”

Comentarios

Entradas más populares de este blog

Trabajo Individual | Clase 8 "Parte B - Producción Individual" | Silvero Katherine

Trabajo Individual | Clase 4 "Resonancia" | Agostina Sarandon

Trabajo Individual | Clase 4 "Resonancia" | Sebastián Zorzoli