Trabajo Individual | Clase 5 "Parte B - Producción Individual" | Katherine Silvero
¿El inicio de un viaje o el inicio por nuevos caminos?
Desconcierto total: Así podría resumir cómo me encontraba la primer clase. Recuerdo estar preguntándome constantemente ¿por qué estamos corriendo en el taller? ¿para qué tenemos que juntarnos con alguien mirándolo a los ojos sin hablar? Entre tantas otras dudas que me hacían sentir algo incómoda, pero al mismo tiempo me llenaban de curiosidad. Pude por suerte "conectar" con una de mis compañeras y, a pesar que no me gustó el hecho de tener que describir a alguien sin conocer realmente, fue interesante después escuchar lo que percibía el otro lado de mí como persona.
La segunda clase comencé a relacionarme con más estudiantes, y, una vez que empezamos a hablar ya conformado el grupo tenía la sensación de que estaba en el lugar correcto. Me sentía un tanto perdida (y de hecho, me sigo sintiendo) con los conceptos de "condicionantes" y "referentes", ya que como expresaba en el trabajo después de clases, no considero que tenga algo que me condicione al 100% en tanto mi manera de diseñar se refiere. En todo caso, sentí personalmente que fue una clase para conectar con el grupo más que para aprender y aplicar estos conceptos, supongo que el hecho de no poder separarlos del todo hace que los haya dejado en un papel secundario.
Luego empezó la clase de "Modelos" en la que teníamos que describir a un estudiante modelo de la FADU. Llegamos a crear a "Mica", con quién a lo largo de su desarrollo sentí que pude empatizar en algunos puntos, por ejemplo al explicar que es alguien se frustra cuando no le salen las cosas bien principalmente. Cuando comencé a escuchar a otros modelos creados tuve una sensación extraña al sentir que de a momentos me estaban describiendo, pero al mismo tiempo, me hicieron sentir parte de algo. Tanto la actividad en clase como la tarea individual me hicieron encontrarme un poco más conmigo misma, fue agradable, como sentir una brisa fresca en medio del verano.
Una semana luego llegó la cuarta clase, donde quizás teníamos la consigna más "simple", en la cual solo teníamos que pensar en silencio y transcribir aquello que se nos pasara por la mente. A pesar de esto, siento que fue interesante el hecho de que mi cabeza no podía parar de plasmar todo, absolutamente todo lo que se me viniera a la cabeza en esa hoja de papel que tenía en mis manos. ¿Cómo soy como diseñadora? ¿Cómo diseño? ¿Por qué diseño? Empecé a plantearme esas preguntas que nunca había considerado antes y, a pesar de que el clima no era el ideal, sentía el refugio en ese espacio del aula donde solo quería encontrarme conmigo misma.
“Pensar: ¿Qué? ¿Por qué? ¿Para qué?”
Son preguntas que intento constantemente evitar, concretamente en esta etapa de mi vida, donde el pensar de más, el replantearse preguntas nuevas a todo momento me termina afectando emocionalmente. Pero estoy entendiendo que sí se puede pensar de otra manera, que está bueno volver al pasado y ver cómo uno cambia, que todo aquello que nos afectaba de una manera ya no nos marca de la misma manera. Que la que empezó el curso de ingreso de la carrera de Diseño Gráfico hace siete años ya no es la misma de ahora, y que en un futuro cambiará, pero sabe en el fondo que siempre que se pierda encontrará nuevas rutas para continuar transitando en este viaje que es la vida.
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