Trabajo Individual | Clase 3 "Modelos" | Sebastián Zorzoli
¿Qué nos vuelve un MODELO?
Es gracias
al diseño que la vida diaria de una persona resulta muchos más sencilla y
ordenada, ya que todo está pensado para el otro. Desde la forma de un edificio,
para poder albergar una gran cantidad de personas en un mismo espacio, hasta la
señalética del mismo, para que en casos cotidianos o de emergencia saber qué acciones
tomar.
Tomando de
referencia a Micaela (el personaje que se creó en grupo durante la clase) como
modelo de un diseñador, o en este caso estudiante de diseño, hay rasgos que
saltan a la vista. Si bien ella posee algunos aspectos con los que se puede
empatizar ya que ambos pertenecemos al rol de un estudiante de FADU, si es
verdad que, en su mayoría, características como el ser desordenado o dejar las
cosas para el último momento no son rasgos a admirar, sino más bien a rechazar.
Esto también se puede deber a que al ser una caricaturización de un estudiante
de diseño de FADU contiene cierta verdad dentro de sus exageradas
características y por ende termina siendo en parte un reflejo de uno mismo. Por
esta misma razón ella presenta ciertos rasgos que son el modelo de un
estudiante (en este caso joven ya que tiene 23 años): dedicar su tiempo al
ocio, salir de fiesta y socializar, estar al tanto de la actualidad mediante
internet y las redes sociales.
Ahora,
hablando de mi persona, puedo identificar rasgos modélicos como el ser
ordenado, aplicado (aunque dejando las cosas para último momento), la dedicación
(ya que una vez me engancho haciendo una cosa el tiempo vuela sin darme cuenta)
ser perfeccionista (debido a que quiero que las cosas se hagan los mejor
posible dentro de mis capacidades ya que el trabajo es un reflejo de uno y
habla por nosotros) y ser apasionado por lo que hago.
Estos
rasgos que me definen se ven condicionados debido a múltiples factores. El
hecho de dejar las cosas para último momento es más algo por elección ya que
soy alguien que prefiere usar la mayor parte de su tiempo posible para el ocio
y aquello que no me apasione o no me interese simplemente le dedico lo justo y
necesario (sin pretender un trabajo de mala calidad) para así aprovechar al
máximo lo que disfruto.
Por otro lado,
está el rasgo de querer ser perfeccionista. Esto surge del hecho de que muchas
veces no se expresarme correctamente y siempre busco que lo que hago hable por mí
o de la pasión que siento por algunas cosas. De esta forma hay veces en las que
me concentro en nimiedades las cuales, si bien otros pueden no llegar a notarlas,
el hecho de ser yo quien es el responsable del trabajo me hace consciente de
estos detalles por minúsculos que sean. El hecho de ser consciente de este
rasgo es gracias a mi madre quien aparte me da todo su apoyo, también intenta
aliviar la carga que conlleva esta característica diciendo que nadie es
perfecto.
Detalles que solo uno mismo aprecia.
Por último,
para hablar del ser ordenado primero tengo que hablar de un rasgo que pasé por
alto pero que se ve complementado por los anteriores mencionados, y este es el
ser calculador o querer estar siempre bajo control. Este rasgo surge de esta
necesidad de ser perfeccionista, y el hecho de que tener un plan con antelación
genera confianza y seguridad en uno mismo. Este rasgo genera está necesidad de
cerrar cada puerta que no esté ni abierta ni cerrada, de ajustar una
ilustración que le falte un pixel de color. Son casos exagerados pero que si
los corrijo me hacen estar en control de la situación.
Como
conclusión puedo decir que una vez se es más consciente sobre los rasgos que
otros pueden tomar de uno mismo es cuando más podemos aprovechar estos a
nuestro favor y aprender que si bien hay rasgos que por A o por B rechazamos de
nosotros mismos, estos mismos pueden ser parte del modelo a seguir de otro.


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